Cómo vender un coche cuando el titular ha fallecido: guía paso a paso

Gestionar el papeleo de un vehículo tras el fallecimiento del titular es uno de los trámites que más dudas genera entre los herederos. Mientras se resuelve la herencia, el coche suele quedar parado, perdiendo valor y acumulando gastos de seguro e impuestos. Si te encuentras en esta situación, aquí tienes una guía clara de lo que necesitas para poder vender coche cuyo titular ha fallecido.

El vehículo forma parte de la herencia

Mientras no se complete el proceso sucesorio, el coche no puede transmitirse a nombre de un nuevo propietario de forma directa. Es necesario que los herederos acrediten su derecho sobre el vehículo antes de proceder a la venta o al cambio de titularidad.

Documentos imprescindibles

Para tramitar correctamente la venta de un coche de una persona fallecida necesitarás:

  • Certificado de defunción del titular.
  • Certificado de últimas voluntades, que indica si existe testamento.
  • Copia del testamento (si lo hay) o declaración de herederos ante notario (si no existe testamento).
  • Escritura de aceptación de herencia o, en su defecto, un documento privado firmado por todos los herederos que acredite el reparto de bienes.
  • Justificante de pago del Impuesto de Sucesiones, requisito indispensable para cualquier trámite posterior en la DGT.
  • Permiso de circulación y ficha técnica del vehículo.
  • DNI de todos los herederos implicados en la operación.
  • Si hay varios herederos, lo habitual es que autoricen a uno de ellos para realizar la gestión en representación del resto, mediante un documento firmado.

El paso por la DGT

Antes de poder vender el coche, normalmente es necesario inscribir el cambio de titularidad a nombre de los herederos en la Dirección General de Tráfico, salvo que se realice una transmisión directa al comprador final con toda la documentación en regla. Es recomendable consultar con la DGT o con un gestor el procedimiento exacto, ya que puede variar según si hay uno o varios herederos y si existe acuerdo entre ellos.

¿Y si el coche está averiado o lleva tiempo parado?

Es muy habitual que estos vehículos lleven meses, o incluso años, sin moverse del garaje. En estos casos, además de la documentación sucesoria, hay que valorar el estado real del coche: batería descargada, neumáticos deteriorados, posibles averías acumuladas por la inactividad. Esto no impide la venta, pero sí puede afectar al precio.

En autojisa.com ayudamos a los herederos a gestionar este tipo de operaciones de principio a fin, valorando el vehículo en su estado actual y simplificando un proceso que, de por sí, ya resulta complicado a nivel emocional y burocrático. Compramos coches en cualquier estado, sin necesidad de que pasen por reparaciones previas.

Un trámite con plazos que conviene no demorar

Cuanto más tiempo pasa, más se acumulan los gastos asociados al vehículo: seguro, impuesto de circulación, depreciación por inactividad. Resolver la documentación cuanto antes y contar con un comprador especializado puede ahorrar tiempo, dinero y más de un quebradero de cabeza en un momento ya de por sí delicado.

En definitiva, vender el coche de un familiar fallecido no tiene por qué convertirse en un proceso eterno ni en una fuente extra de estrés. La clave está en no dejarlo para más adelante. Cada mes que el vehículo permanece parado supone gastos que se podrían evitar, y el papeleo, lejos de simplificarse con el tiempo, tiende a complicarse si no se gestiona desde el principio.

Si necesitas ayuda en cualquier fase del proceso, desde la documentación hasta la valoración final del vehículo, en Autojisa estamos para acompañarte y resolverlo sin complicaciones añadidas.

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